Mucho ruido y poca lectura
Hace cerca de un mes asistí a la conferencia de Juan Miguel Zunzunegui en el Real Alcázar de Sevilla, compatriota mexicano, para escuchar su visión sobre lo sucedido al día siguiente de la conquista de México -Tenochtitlan. Como asistente, compartí el contenido del evento en mis redes lo que provocó el envío de mensajes de descalificación al autor por su argumento, y hacia mí por difundirlo, mostrando la intransigencia y la polarización del mundo, real y virtual, en el que vivimos.
Como parte de mi
costumbre profesional al asistir a este tipo de eventos, me gusta emitir una breve
reflexión de los actos culturales sobre la percepción que me han generado, ya
que suelo acudir para escuchar ponentes que considero relevantes por distintas
características con los que estoy de acuerdo con unos y no tanto con otros,
pero siempre me gusta escucharlos. Pero veo que esto no suele ser la tónica en
los tiempos que corren donde existen personas que en lugar de exponer ideas y
argumentar el disenso, optan por el descrédito y la falta de
respeto, fenómeno cada vez más frecuente cuando se habla de política o, por
ejemplo, de figuras históricas como Hernán Cortés, figura a la que he dedicado
tiempo de estudio y a la que considero que no es lineal en la historia.
En un mundo digitalizado donde abundan las opiniones categóricas, considero a mi juicio, "higiénico" para el debate, acudir a obras rigurosas alejadas de la temperatura ideológica como es la biografía, permítanme la expresión de "biografía canónica" para calificar a la biografía de Hernán Cortés más rigurosa, técnicamente considerada por los expertos de la historia de ambos lados del Atlántico como la más completa, equilibrada y documentada sobre el conquistador de México - Tenochtitlan; me refiero a la obra del maestro José Luis Martínez que nos ofrece un conocimiento exhaustivo sobre la figura de Cortés, resultado de un estudio y análisis de fuentes y su contraste, de documentos y del contexto histórico, obra que no da margen a interpretaciones por el enfoque utilizado como es el histórico - crítico, modelo rankeano, técnica descriptiva. No desde uno ideológico, interpretativo, revisionista y "presentista".
Como politólogo, la figura de Cortés es interesante por su carácter histórico pero también por su complejidad relevante como es la de líder, estratega, actor sustancial y figura clave en la construcción de un nuevo orden político. La Ciencia Política se interesa por elementos que están en su figura como es la creación de alianzas, legitimidad, el liderazgo, la construcción institucional, elementos que superan el relato simplón de los que faltan al respeto por la falta de lectura y de análisis profundo o por el sectarismo. Quizá el problema no sea el debate de las ideas, sino el debate sin haber leído antes.
La historia, leída, analizada y estudiada con
rigor, reduce la confrontación ideológica, crea un espacio para una mejor
comprensión de lo que somos, de nuestro presente y el porqué de nuestras dinámicas, y para ello, leer a José Luis
Martínez se convierte en un excelente punto de partida para conocer a unos de los personajes más importantes de la historia universal, si lo hacemos, ganaremos al reducir el ruido, la soberbia y aumentaremos la lectura que tanta falta nos hace.



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